Translate

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Un embajador de EE.UU, miembro de la RAE: JAMES RUSSELL LOWELL

Hola.
Dicen que: "Quien tiene un amigo, tiene un tesoro".
Constato que una amistad, en la forma que sea, incluída la amistad virtual -tal como es  la mía, recientemente estrenada, con David Ararat, alias Cuentista, alias DCF-, siempre aporta cosas positivas y, la mayor parte de las veces, amplía nuestros horizontes en el inacabable e inabarcable asunto del conocimiento.
"LOS LIBROS SON LAS ABEJAS QUE LLEVAN EL POLEN DE UNA INTELIGENCIA A OTRA", frase de JAMES RUSSELL LOWELL.
Las bellísimas y contundentes palabras expresan muy bien el respeto y devoción que hemos de dedicarle a la literatura si queremos  progresar y he podido descubrirlas en la página de mi nuevo amigo ya mencionado, integrante lo mismo que yo, de una excelente red social.
Nada sabía tampoco del hombre de letras que las escribió y que vió la luz en EE.UU.
Nombrado embajador en España, hace la friolera de 135 años, Russell Lowell permaneció en nuestro país durante casi tres.
Según la estupenda biografía que hay publicada en Wikipedia -cuyo enlace dejo aquí-, no lo pasó muy bien entre nuestros paisanos el estadounidense pero parece que la Real Academia Española enmendó ese malestar en 1878 al nombrarlo miembro de la misma y activo colaborador en la redacción del nuevo diccionario.
http://es.wikipedia.org/wiki/James_Russell_Lowell
Controvertido, de ideas cambiantes, siempre fiel a la Literatura, devoto de la poesía, amigo y contrario a Poe, admirado por Whitman, estudioso de su idioma, así nos presentan a Russell Lowell, pero está claro que sobre todo era un hombre cosmopolita y apegado a su tierra natalicia como solo sabe estarlo una gran persona..., alguien capaz de dejar para la Historia unos pensamientos escritos totalmente contrarios a las ideas, que en principio había defendido de forma física y pecunaria de manera arrolladora y sacrificándose, y de pronunciar y dar forma a una frase que merece las mayúsculas y debería conocerse más y recordarse siempre.
Espero que al lector que hasta hoy desconociese al personaje le interese tanto como a mí descubrirlo un poquito más.
Está claro que el aforismo es muy certero, gracias amigo.
Saludos cordiales.

domingo, 4 de noviembre de 2012

"EL CHEF HA MUERTO", novela de YANET ACOSTA

Hola.
Ediciones Amargord, dentro de una colección cuyo acrónimo es NUC (Negra, Urbana y Canalla), publicó el año pasado EL CHEF HA MUERTO.
Yanet Acosta, además de una consumada viajera, es periodista y actualmente imparte clases en distinta universidades, tanto de Periodismo como de Periodismo Gastronómico y Nutricional, y según su biografía esta es su primera novela.
Lo de novela Negra y Urbana es un calificativo que le viene como un guante a la creación literaria de la escritora pero hay que añadir otro, el de la Intriga, intriga que no quedará resuelta hasta las últimas líneas  y de la manera más sorprendente.
Resulta muy grato ir pasando páginas del libro, tanto que al lector le convine asegurarse de que dispone de tiempo suficiente para devorar el escrito de una sentada o no podrá quedarse tranquilo.
Con una escritura llena de cómplices guiños, Yanet Acosta pergueña un gran personaje para la investigación que hay que llevar a cabo. Determinar si la espantosa muerte de un maestro de la cocina  innovadora ha sido un accidente es encargado a un antihéroe de la imagen, un hombre que está de vuelta de demasiadas cosas y que se aferra con denuedo al sufrimiento como un medio de seguir adelante.
Un componente que siempre hallamos en una buena novela negra no podía faltar en la escritora y así, el Humor, con un toque aquí y allá, asperjado con buen gusto y de forma oportuna, consigue lo imposible -como en las mejores obras de teatro de Mihura-, hacer sonreír casi constantemente al lector aunque en la trama aparezcan escenas que, en crudo, podrían no prestarse a ello.
Entender la totalidad de los asuntos profesionales que tan doctamente incluye Yanet Acosta en su obra es algo imposible para mí  pues lo constituyen  un conjunto de cosas a las que los profanos nos asomamos, según el buen entendimiento de cada uno, con admiración o reserva, pero sin verdaderos datos o experiencia para calificarlos adecuadamente. Sería estupendo que el lector llegara al meollo de tantas recetas y opiniones tras haber leído un libro tan notable y recomendable y pudiera disfrutarlo en su totalidad.
Cordiales saludos.